- ¿Me podrías servir un café por favor?
- Si, con mucho gusto.
(Corto periodo de tiempo)
- Tenga.
- Mmm... ¿Acaso se lo pedí con leche?
- No, pero pensé que...
- Ahí está tu error, creíste que pensaste, por algo tienes más de 30 años y trabajas como camarero, deberías obviar el pensar.
(Me fui desilusionado y sin café en mi hígado)
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